Seguridad de carreteras

Sistemas de contención de vehículos para carreteras

Seguridad de carreteras

Los problemas de seguridad más frecuentes en las carreteras son:

  • Vehículos que se desvían incontroladamente de su trayectoria en la calzada
  • Colisiones con otros vehículos y con obstáculos que se encuentran a lo largo del carril como, p. ej,. árboles, postes, palos y señales de tráfico.
  • Vehículos que caen de un puente o por un talud

En Europa, un 40% de los accidentes mortales de tráfico son imputables a vehículos que se desvían de la calzada debido, p. ej., a una velocidad no adaptada a las condiciones de la carretera, abuso de alcohol, falta de experiencia del automovilista o una mala infraestructura de las vías de tráfico.

En la Unión Europea, la cantidad de los vehículos motorizados y, con ello, los kilómetros recorridos por coches y camiones aumentan constantemente. Sin embargo, el hecho de que al mismo tiempo esté disminuyendo el número de accidentes con heridos y muertos también es debido al intenso desarrollo de la seguridad pasiva en forma de barreras de seguridad metálicas.

Los dispositivos de protección pasiva (guard rails) se instalan en el arcén o la mediana entre las calzadas, a fin de evitar que los vehículos puedan desviarse de la calzada y colisionar con otros objetos o vehículos que circulen en sentido contrario.

Respecto al modo de funcionar, los dispositivos de protección se subdividen en los que repelen y los que amortiguan el impacto o choque.

Respecto al comportamiento de choque se distingue entre sistemas deformables e indeformables.

Desarrollo de la seguridad en las carreteras

El desarrollo de barreras de seguridad pasiva para carreteras se remonta ya a los inicios de la motorización del tránsito en las calles.

Los conocidos perfiles redondos "A" (ARMCO-Flex-Beam), llamados también "W-Beam" y los perfiles angulares "B" (Bethlehem-Safety Beam) ya se utilizaron en los años cuarenta en Estados Unidos. Estos perfiles, fabricados de acero, se han impuesto en todo el mundo y, hasta hoy, aún se instalan en las carreteras como sistemas de protección equivalentes.

A mediados de los años cincuenta, en Alemania se importaron por primera vez, por la empresa PASS+CO, construcciones de protección flexibles de acero fabricadas en Estados Unidos.

En los años sesenta, estas construcciones de acero, que aún eran muy rígidas en aquella época (con postes IPE de 140 mm), experimentaron diferentes modificaciones de las cuales resultaron, debido a la fuerte competencia entre los fabricantes, sistemas de hormigón, cable metálico, vallas y otros sistemas similares que se sometieron para su perfeccionamiento a ensayos de accidente simulado.

Las barreras de seguridad flexibles que se utilizan hoy día (con postes Sigma de 100mm), se han impuesto como solución de seguridad estándar para carreteras, y eso tanto bajo aspectos de seguridad técnica como bajo aspectos económicos y financieros. Debido a sus numerosas ventajas han podido perfeccionarse continuamente, para optimizar la seguridad en los bordes de las carreteras.

Seguridad de carreteras en la actualidad

Cuando se habla hoy día en Europa de sistemas de protección pasiva, se habla generalmente de la construcción de barreras de seguridad de acero.

Los sistemas de barreras de seguridad modernos impiden la salida y caída de vehículos por los barrancos próximos, absorben la energía cinética excedente del impacto y retienen el vehículo en el borde de la calzada.

El acero es normalmente el material más idóneo para absorber la energía de choque en caso de accidente y ofrece a los ocupantes del vehículo una protección suficiente debido a la deformación elástica y plástica del material.

La ventaja de las barreras de seguridad metálicas consiste en el rápido montaje y desmontaje, la adaptabilidad a las condiciones locales del terreno y en soluciones técnicas sencillas y eficaces cuando deben cumplirse diferentes requisitos de seguridad.

Las barreras de seguridad metálicas fabricadas por PASS+CO forman un sistema continuo. Los postes y/o elementos de construcción verticales se montan a la misma altura (0,75 m) y refuerzan los largueros horizontales (unidos en arrastre de fuerza) de las barreras de seguridad, a fin de aumentar su rigidez y obtener niveles de retención/contención diferentes.

La barreras de seguridad metálicas pueden ajustarse flexiblemente a los requisitos de seguridad locales, en función de la distancia entre los postes, el montaje de los elementos de construcción (p. ej., elementos espaciadores) y las longitudes mínimas de montaje. De esta forma se pueden cumplir individualmente los correspondientes requisitos de la norma europea EN 1317.

El Centro Federal de Carreteras (BASt) es una institución del Ministerio de Transportes de la República Federal de Alemania que ha sido creada para prestar asesoramiento técnico independiente en todos los asuntos de tráfico y transporte.

Un estudio realizado por el BASt en conformidad con la norma EN 1317 ha demostrado que los sistemas monodireccionales funcionan generalmente mejor que los sistemas bidireccionales. En las medianas ofrecen claras ventajas si existe una diferencia de nivel entre las calzadas de la carretera. En este caso, las barreras de seguridad pueden ajustarse exactamente al carril correspondiente, referido a la altura necesaria para asegurar su correcto funcionamiento. Otra ventaja es, cuando se produce una colisión, la posibilidad de repararlas sin causar molestias para el tráfico en el carril opuesto. Además, el sistema segundo ofrece, si cruza el primero, una cierta reserva de seguridad. En ciertas circunstancias, esta reserva puede aumentarse cuando el vehículo ya se redirecciona por alteraciones simples en el lado posterior del sistema.

Hay que valorar positivamente que los ensayos realizados por el BASt han dado por resultado que las fuerzas longitudinales que actúan durante la colisión en las construcciones de acero y deben ser absorbidas en lo esencial por los largueros horizontales y sus piezas de unión, estén bien absorbidas por estos elementos de construcción. Además, los valores de intensidad de impacto obtenidos en los ensayos de las barreras de seguridad metálicas se situaron todos en el nivel ASI más favorable (=A).

Nota: En caso de que hasta la fecha de adjudicación estén disponibles sistemas de contención alternativos, se debería dar preferencia a sistemas con un nivel ASI más bajo.

La norma europea EN 1317 para los sistemas de contención de vehículos debe garantizar que los usuarios de las vías públicas puedan contar con el mismo estándar de seguridad en toda la Unión Europea.

Los numerosos puntos de reparación y renovación en los bordes de las carreteras son testigos tácitos que señalan la necesidad de instalar dispositivos de seguridad pasiva. Como lo prueban las estadísticas, éstos han contribuido considerablemente a aumentar la seguridad del tráfico en Europa, salvar muchas vidas y reducir la gravedad de los accidentes de circulación.

Otras reservas de mejora de los sistemas de contención de vehículos para carreteras consisten en la instalación de atenuadores de choque, terminales de entrada y de salida y dispositivos de protección instalados en árboles.

La seguridad del tráfico también puede mejorarse por una coordinación bien planificada de, por ejemplo, la señalización horizontal y vertical y de los sistemas de protección en las obras viales.